EL PRESENTE DEL DISEÑO APLICADO A NUEVOS ENTORNOS
Un buen diseño es un “plan concebido
mentalmente”, una solución eficiente, una respuesta a un profundo análisis, una
decisión y sus respectivas consecuencias ante el planteamiento de un problema,
que bien integrado, llegará a nuestras manos de una manera natural, en base a
una adecuada correspondencia entre la forma y su sentido. El diseño cumple una
labor comunicativa y otra práctica, que hacen referencia a las funciones a
cumplir por los objetos y la satisfacción de las necesidades del usuario. Desde
un punto de vista industrial, un producto diseñado no debe ser sólo susceptible
de realización, sino que, en sí mismo, debe respetar todas las limitaciones
humanas y económicas que rodean la producción, la distribución y uso efectivo,
en virtud de la capacidad humana y de la industria. Desde el campo de la
comunicación podemos decir, que el diseño es la adaptación de los conocimientos
de composición gráfica a cualquier medio expresivo, actualmente basados en el
desarrollo de las nuevas tecnologías y la progresiva transición hacia lo
inmaterial de nuestra cultura, en que la información adopta el papel de
servicio. Esto se debe, a que tan pronto como han surgido nuevos campos de
trabajo, el diseñador se encuentra ante el desafío de explotar todas las
posibilidades que los nuevos medios le ofrecen. La tarea del diseñador actual
ha aumentando enormemente con el continuo progreso de la economía, la industria
y la electrónica audiovisual. Los nuevos procesos industriales generan
productos nuevos realizados en nuevos materiales y con nuevas formas. Los
problemas que se le plantean al diseñador han cambiado, al igual que las exigencias
que son cada vez mayores. Ya no basta con satisfacer la demanda hasta ahora
presente en su profesión, sino que se le hace obligatoria una especial
evolución de su labor hacia otros campos relacionados con cuestiones
comunicativas, psicológicas y sociales. La apariencia formal del objeto ya no
es su máximo objetivo, ahora se centra en la elaboración de elementos
comunicativos y funcionales. Es una labor basada en presentar la información de
un modo fácil, inteligible y manipulable para el usuario, acercándose a las
necesidades del cliente, consiguiendo un modo de utilización más intuitivo, de
aplicaciones sencillas, hasta lograr una relación más íntima entre el hombre y
la máquina, para alcanzar un procedimiento claramente más humano y una mayor
flexibilidad de uso; no podemos ignorar que el diseño existe por y para las
personas. La aparición de la tecnología multimedia, donde se crea un
intercambio de sonido, imagen, textos, símbolos y movimientos, ha producido
cambios importantes en nuestro medio de trabajo, en la forma de presentar los
resultados del propio proceso de producción, al que debemos adaptarnos. La
información adopta una nueva apariencia física, sobre nuevos soportes. Por
primera vez, la manipulación de la información se desvincula del papel y hace
un nuevo acto de presencia en el campo 28.
La
interacción
persona-ordenador de la informática abriendo nuevas posibilidades a los
recursos gráficos. La aparición del ordenador ha dado un enorme vuelco al
panorama del diseño, ya que permite procesos más exactos y resultados más
dinámicos. El flujo de información es su herramienta, cada vez más complejo y
rápido. Se introduce un nuevo lenguaje en el mundo del diseño, –el lenguaje
visual aplicado a entornos informáticos–, que supone un nuevo desafío a la
creatividad, pero, para el que hay que establecer nuevos y mejores criterios de
actuación que se ajusten al canal. La labor tradicional del diseño hasta este
momento se convierte en un escaparate informativo en que el diseñador trabaja
al servicio de una comunidad virtual de potenciales lectores, abriéndose nuevas
expectativas, para lo que resulta necesario sentar unas bases mínimas de
actuación. La informática cambia el concepto del diseño y se convierte en el
mecanismo que determina su expresión. Nuestra antigua cultura de la palabra se
ha transformado en la cultura de la imagen. Nuestra percepción se ve cada vez
más influida por las formas de representación visual; lo que nos ofrece un
amplio campo de investigación debido a sus innumerables aplicaciones. El
diseñador se convierte en la pieza clave entre el tratamiento de la información
y su desarrollo en la pantalla del ordenador, favoreciendo la comprensión,
tratamiento y manipulación de la misma, basándose en la capacidad de
sintetizar, organizar, y presentar de un modo diferenciador. El diseño de la
interfaz de usuario debe desarrollar pautas de acción acordes a la diversidad
de usuarios que se acercan a ella.Por esa razón, se diseña la presentación de
nuevas aplicaciones de acuerdo a los conceptos gráficos, para que, el usuario
se encuentre cómodo utilizándola, le sea fácil su aprendizaje y le
resulte sencillo recordar en cada momento sus aspectos más relevantes.

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